Break the loop: Rompiendo el bucle

MirandoAdentroEstimados lectores:

Sí, sigo vivo. Sé que no he dejado caer mis reflexiones por aquí desde hace mucho tiempo. Concretamente desde algo antes de otra de esas fechas abreviadas del diablo. De un tal 19J en el que quienes ilúsamente creíamos que podríamos, por fin, mirar a la cara a la esperanza, y ver a un pueblo escribir la palabra dignidad en la Historia de este país, tuvimos que contentarnos, sin embargo, con la fría compañía de la decepción.

No era algo que tuviese ya que ver con el trillado debate monarquía-república. Eso quedaba como algo totalmente superficial. No obstante yo, tras aquella fecha, me negué a buscar adjetivos entre espinosos arbustos. Era como si mi consciencia no quisiera abrir esa “carpeta” de mi cerebro. Mas alguien, a quien nunca veré la cara, lo hizo por mí con un simple comentario:

Nada que hacer. Todo está perdido.

Pese a haberlas leído en silencio, aquellas palabras retumbaron durante días en mi cabeza. ¿Cómo poner en duda tal afirmación cuando cada vez hay más y más sólidas evidencias que apuntan en esa dirección?

Lo cierto es que el verano empezaba, y, ya que físicamente no podía irme por ahí a descansar de todo, decidí tomarme unas “vacaciones mentales”, alejado de cualquier cosa que oliera a política, noticias o problemas. Tras tantos años dándole vueltas a todo, y pensando en cambiarlo todo, fue gratificante volver a sentir la emoción que a menudo esconden las cosas más sencillas.

Pero el verano pasó, aunque siguiese haciendo calor. Y, no sin cierta resistencia inicial, fui obligándome a abandonar mi particular y fugaz paraíso, y a analizar y pensar sobre lo que había pasado y seguía pasando…

AtadoYbienAtado¿Apuntaban los hechos a confirmar la posibilidad de que estemos ante una Transición 2.0 tan diseñada y dirigida como la primera?

¿A que acontecimientos como la abdicación y la proclamación real fuesen piezas de un puzzle destinado a componer una nueva imagen del sistema que en realidad lo perpetúe?

¿A que lo sea el “fenómeno PODEMOS”?

¿A explicar quizás por qué, de no serlo, tanta gente se conforme con poner un parche al régimen que se les puede despegar mañana a nuestros hijos, en vez de construir un nuevo modelo que, por definición, sea a prueba de parches y rasgaduras?

Pero no; No voy a tocar estas cuestiones ahora. Y quizás no lo haga nunca, porque seguir hablando y escribiendo los mismos predicados, aunque cambien los sujetos, es un derroche de tiempo, recursos y energía poco asumible para una sola persona.

Y esa idea se desprende, precisamente, de la principal conclusión a la que he llegado tras estos tiempos míos de retiro y reflexión: Que de nada sirve tratar de arreglar los problemas cuando éstos dependen de metaproblemas a los que no prestamos atención.

Por eso me he jurado a mí mismo aplicarme esa máxima que tanto he gritado a los cuatro vientos (“Break the loop“) y salir del bucle.

Y aplicándola no sé si escribiré mucho o poco por aquí, aunque ni soy imprescindible para nadie, ni mi objetivo de lucha prioritario es escribir en un blog. Lo que sí sé es que poco me va a importar ya si éste roba (no sólo dinero) o si aquél obtiene el poder y se lo lleva a su casa. Posiblemente me importará más el por qué el sistema que nos han impuesto es suficientemente ineficiente como para permitir que esas cosas pasen, y cómo podría evitarse en un hipotético modelo futuro, quizás tan posible como improbable si, realmente, vivimos en un mundo donde la gente no cree en sí misma.

En síntesis, creo que me importará más mirar al futuro (que es el objetivo a conquistar de todo realdemócrata) y cómo llegar a él partiendo de la dura realidad actual (que es la batalla que nos toca librar)… Pero quizás sin dar la comida tan batida. Cada cual que mire a su alrededor y saque sus propias conclusiones.

CadenaBucleEs curioso cómo el fenómeno de los circulos viciosos, bucles temporales de actuación,  o bucles históricos (como yo los llamo, en mi terrible manía de bautizarlo todo) puede darse en personas, sociedades o en el conjunto mismo de la Humanidad. No sólo habituamos a empujar el ying sin pararnos a mirar si, a la vez, estamos moviendo el yang, sino que acabamos, con demasiada facilidad, en caminos llenos de piedras que esperan el encuentro con nuestros pies. Caminos en círculo sembrados con piedras de infinitas texturas, formas y colores, pero piedras al fin y al cabo con sobrado potencial para postrarnos, y hasta hacernos besar el suelo una y otra vez.

Y se me hace cada vez más evidente, ya sea en la vida personal, en la Historia de un país o en el devenir del género humano, que para evolucionar hemos de romper esos bucles, esas trampas que hacen que nos esforcemos tanto en caminar, y hasta correr como Alicias en el País de las Maravillas, para no avanzar, y que, si nos descuidamos, pueden detenernos para siempre.

A raíz de observar la naturaleza hace tiempo que llegué a una profunda convicción. En el universo hay dos cosas: Por un lado, todo lo que podemos ver, oír, sentir, percibir, detectar y observar, y que está sometido a leyes físicas y ciclos matemáticamente precisos. Luego está la esencia propia del ser humano, que, mediante la canalización de su libertad potencial a través de la voluntad práctica, es capaz de romper su inicial encadenamiento a muchos de esos ciclos y leyes naturales. En mi opinión esa es nuestra arma secreta. Es lo que nos hace humanos (y no la consciencia de nuestra propia existencia u otras cosas graciosas que oigo y leo por ahí) y lo que nos ha hecho evolucionar y superar infinidad de retos y adversidades. Y es, como toda herramienta, un arma de doble filo que, mal usada, puede hacernos caer en nuevos y dañinos bucles, e incluso destruirnos, como pueden hacerlo igualmente las consecuencias de no utilizarla en momentos decisivos (todo lo cual conlleva un tercer pilar: la responsabilidad).

CirculoViciosoMe pregunto si a partir de ahora seremos más humanos y más responsables con nuestra condición de tales… Si tomaremos la iniciativa de ser más protagonistas de nuestras vidas e iniciar la revolución real en el único sitio donde tal cosa puede suceder: dentro de nosotros mismos. Si tomaremos esa llama interior que nos hace realmente únicos y usaremos su desbordante energía para romper esas cadenas circulares que nos aprisionan, en vez de esperar a ver si lo hace alguien o el azar nos guiña un ojo. Quizás merecería la pena mirarse en el espejo y decir: “Te voy a dar una oportunidad“. Nada bueno es siempre fácil. En todo camino habrá piedras. Pero, si logramos escapar de nuestros bucles personales y colectivos, al menos tendremos la certeza de que andando, cayendo y levantando, estaremos avanzando. Break the loop!!

Izzukay Bell

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Opinión y etiquetada , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

5 respuestas a Break the loop: Rompiendo el bucle

  1. Amigo mío, una exposición muy bien presentada como es habitual en ti.
    Llegas a la misma conclusión que llegué yo hace algunos meses ya. Evolución es la palabra y como tu afirmas (y yo también) “iniciar la revolución real en el único sitio donde tal cosa puede suceder: dentro de nosotros mismos.”
    Puedes ver mi propia evolución al respecto, que la he cronificado en mi Tribuna bajo la etiqueta “fe de vida” en http://tribunaavalon.blogspot.com.es/

    Mantengo mi pulsión política contra la corrupción en mi blog dedicado a la cuestión que se llama http://elforodelatribunadeavalon.blogspot.com.es/

    Creo que ya somos miles los que hemos llegado a las mismas conclusiones como las que expresas en tu artículo, pero solo cuando los “evolucionados” seamos los suficientes para formar una “masa crítica”, solo entonces se visualizará un cambio autentico, imparable y sin violencia ya.
    Mientras, evolucionemos a nivel personal, vivamos coherentemente con nuestra evolución personal y sin perder la fe en nuestro destino común (el mío ya lo tengo claro).
    Un abrazo en la esperanza.
    Alberto Antonio

    • Izzukay Bell dijo:

      Gracias de nuevo por tus reflexiones, que siempre me hacen pensar, y por compartir tus blogs. Tomo nota para ir leyéndolos. De momento he leído tu artículo ‘Maximalismo vs minimalismo’, perfecto ejemplo de las vueltas que nos puede dar la vida, y de esa evolución a la que nos lleva aprender de sus lecciones.

      Personalmente creo que estoy dando un pequeño paso. Al principio me sentí desconcertado, incluso agobiado en algún momento. Pero ahora me encuentro más feliz, independientemente de lo que el mundo haga o deje de hacer. Quizás la felicidad no es la recompensa a un objetivo logrado, como nos han hecho creer, sino un estado que, precisamente, nos ayuda a alcanzar los objetivos que realmente merecen la pena en la vida.

      En fin, espero que este artículo, y otros futuros, puedan inspirar la revolución interior de otras personas,y así dejemos de encadenarnos a nosotros mismos y tengamos posibilidades reales de cambiar también lo externo y lo colectivo. Haré lo que pueda en las treguas que me dé mi encarnizada lucha diaria por la subsistencia.

      Un fuerte abrazo.

      • Querido amigo, te tomo prestado tu párrafo que me ha gustado mucho, y lo usaré, pues expresa una verdad rotunda: “Quizás la felicidad no es la recompensa a un objetivo logrado, como nos han hecho creer, sino un estado que, precisamente, nos ayuda a alcanzar los objetivos que realmente merecen la pena en la vida.”
        Un abrazo grande
        Alberto antonio

  2. Izzukay Bell dijo:

    Alberto Antonio, por supuesto, usa lo que quieras. Estás en tu casa.
    Otro abrazo grande para ti. 🙂

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s