Respuesta a David Trueba sobre #OperaciónPalace: Contar verdades

404_democracy_not_foundEstimado Sr. David Trueba:

Con todo el respeto del mundo, le escribe un don nadie más de este país. Un don nadie de los de verdad, de los que nunca lucen una rosa en su chaqueta. Un don nadie  que no sabe si indignarse más ante lo presenciado en ese #Évolegate al que asistimos hace dos días, o ante la taquicardia que le ha producido la lectura del escueto artículo que ha publicado usted bajo el título Contar mentiras.

Es fácil tener autoridad cuando se es un “don alguien”, y aún más cuando se escribe desde un medio de masas en manos del poder. Pero, aún sin poseer la millonésima parte de esa autoridad que usted pueda tener, y aún a riesgo de enfrentarme a los molinos del, ya tan nuestro, complejo mediático-político, me gustaría compartir  algunas personales reflexiones sobre su artículo.

Para ser sincero, he de decir que me ha dejado algo frío, señor Trueba. Al percatarme de que sus líneas estaban “creando legión” en las redes sociales (que según usted mismo dice, no sin parte de razón, “tienen la virtud de la inmediatez, pero el defecto de la irreflexión“), pensé que estaríamos ante algún texto mínimamente “macerado”, como usted dice, de esos que no parecen haber sido escritos con prisa o, en sus propias palabras, “inmediatez”.

Supongo que, al ser usted, señor Trueba, “alguien”, es un hombre muy ocupado: escribir en prensa, el cine… Eso sí, aunque no soy muy cinéfilo, y no conozco sus películas, espero que sean mejores que sus artículos (pero no se ofenda por favor, es una crítica constructiva, cariñosa y acorde con ese sentido del humor que tanto apreciamos en este país).

Supongo que está de acuerdo conmigo en que no es muy educado recurrir a la estrategia pueril del desprestigio y la ridiculización irracional. Se presupone que somos adultos, ¿verdad?

Por eso me sorprende que usted, después de tratar de desviar la atención y quitar hierro a lo realmente importante:

Más interesante que hablar del falso documental de Jordi Évole sobre la intentona de golpe del 23-F, sería hablar sobre las reacciones que ha generado.

…parece querer tachar de “irreflexiva” la indignación, justificada e insuficiente en mi opinión, que ha generado lo que considero una tomadura de pelo histórica a la ciudadanía adulta de este país (la de “a pie”, la de los “don nadies”):

La urgencia opinativa, que es el elemento principal de las redes sociales, tiene la virtud de la inmediatez, pero el defecto de la irreflexión“.

Pero luego usted mismo dice:

Gran parte de la indignación que provocó Operación Palace proviene de quienes se sintieron víctimas de un engaño.”

Entonces dígame… A usted, director de cine, ¿no se le ha ocurrido pensar en la gran campaña de marketing con la que A3media se llevó a la audiencia (a costa de otros programas que, contra todo pronóstico, se mostraron más serios)? ¿No ha pasado por esa imaginación suya, de guionista, la posibilidad de que semejante “bombo y platillo” consiguiera, precisamente, acaparar la atención de muchas personas que deseaban no ser irreflexivas?

¿Podría ser que usted y sus compañeros estén siendo, quizás, un poquito cómplices respecto a esa “irreflexión” que denuncia?

Porque le garantizo que hoy hay más gente que nunca, en este país, con ganas de no ser irreflexiva, con ganas de hacerse preguntas, de hallar respuestas y de aplicar soluciones, caiga quien caiga. Por tanto no creo que sea momento de mentiras, aunque les vengan muy bien a algunos y diviertan a los críos (o a la secta política de turno, que no es algo muy distinto). Más bien parece que ya va siendo hora de empezar a contar verdades. ¿Quiere usted jugar con nosotros, señor Trueba?

No sé si se habrá dado cuenta, pero no estamos para “chistes”. Como usted compartirá conmigo, para cualquier ciudadano moderadamente crítico y maduro, la terminal situación actual, el pasado reciente que nos ha conducido a ella y el FUTURO hacia el que nos están dirigiendo (a nosotros y a nuestros hijos), son cuestiones bastante más serias que una lamentable inocentada fuera de fecha, o que una cancioncita infantil:

…sostener que Évole pierde para el futuro la credibilidad periodística es tan disparatado como acusar de malos padres a quienes cantamos aquel ‘Vamos a contar mentiras, tralalá’ a nuestros hijos“.

Estas 30 palabras, la verdad, le honran. Es humanamente loable que quiera ayudar a su compañero a salir de ésta. Pero eso… vamos a contar verdades, tralará:

Jordi Évole es a la sociedad civil de este país, lo que Justin Bieber es al mundo de la música: el resultado de un estudio de mercado, un producto más para una nueva generación que, como bien saben ustedes, lo demandará y consumirá. Un producto creado desde el cachondeo y la cercana informalidad para enamorar a la gente (especialmente a esos jóvenes a los que se pretende legar, de nuevo, un futuro “atado y bien atado”). Y un producto preparado para, llegado el momento, interpretar el papel de un periodista serio e intrépido que osa formular, a los “don alguien”, todas esas preguntas incómodas que los “don nadies” queremos oir (bueno, todas todas no, como están demostrando los hechos). Ha sido un ejercicio “de libro” de telepopulismo y manipulación mediática de masas. Goebbels estaría bien orgulloso de sus artífices.

Pero no se preocupe. Évole, como Justin Bieber, siempre contará con fans, con “evoliebers” si se quiere, que seguirán al “nuevo Orson Welles” haga lo que haga, como sigue a su ídolo una adolescente ilusionada.

Un periodista REAL (adulto, maduro, con un mínimo de, digamos, ética profesional, algo de principios, y capaz de aplicar a su persona el mismo nivel de análisis crítico que aplica a otros, si no es mucho pedir)… Un periodista real, como digo,  probablemente se habría marchado de La Sexta hace tiempo. Quizás en el momento mismo en que fue comprada por aquellos que representan todo lo contrario a la imagen que Évole nos vende de sí mismo.

Lo habría tenido tan fácil como hacerse periodista independiente y, por ejemplo,  abrirse un canal en Youtube (como hacen éxitosamente muchos adolescentes que nunca  han estudiado periodismo), que audiencia, apoyos e ingresos para vivir bien no le hubiesen faltado, y la admiración de la gente por todo el país, ante tan noble decisión, tampoco. Entonces habría podido salvar esa “credibilidad periodística” que a usted tanto le preocupa. Pero claro, el destino de un producto lo fija un estudio de mercado, y los balances de ingresos no tienen nota a pie de página que rece: “No traicionar a tu audiencia”.

En fin, quizás sea pedir demasiado, o quizás sea pedirlo a gente que se toma la vida como un chiste (¿la de los demás?):

La mayor ridiculez estriba en sostener que no se puede bromear con el 23-F porque esa noche los españoles se jugaron las libertades. Precisamente el falso documental, como el chiste, son géneros que, te gusten o no, se caracterizan por carecer de límites. Quien les exige esos límites pervierte su función y se convierte en un censor.

Perdóneme señor Trueba, pero pienso que una persona de su nivel y posición debería tener el suficiente “sentido de la elegancia” como para no alcanzar ciertos niveles de lo que en mi tierra llamarían “cara dura“.

Puesto que habla de límites, permítame recordarle que son ustedes (los “don alguien”) quienes nos han puesto al límite. Nos han robado lo poco que teníamos y nos han machacado cuando hemos salido a las calles para exigir que respetaran lo único que ya nos quedaba, la subsistencia y la vida.

Nos han sumergido en una sociedad cuasi soviética, con un poder y control sobre las vidas de las personas, y su derecho a ser felices, absolutamente orwelliano. Nos han manipulado hasta mucho más allá de lo éticamente aceptable. Nos han convertido en el ganado bovino del que se ordeña industrialmente el dinero.

Y nos han dedicado sectarias fiestecitas de siglas, colores y  pésima pseudo-oratoria, para intentar convencernos de que el futuro que merecemos cabía en una urna, de que en plena era de las redes, en un mundo donde los datos de bancos y mercados viajan a la velocidad de la luz, debíamos seguir contentándonos, muy de cuando en cuando, con una burda y anacrónica ilusión de “democracia”… como hace siglos, con papel, cajita, desvergüenza e interpretación política posterior de “lo que el pueblo ha querido decir“.

Gracias a ustedes sólo somos cifras junto a un ranking de audiencias, perfiles estadísticos en una base de datos, o blancos indefensos de un estudio de mercado… Y aún no han insertado publicidad en nuestros sueños, porque aún no han podido.

Y, pese a ello, usted, que se levanta para defender a estos nuevos “mercaderes de almas”, y a sus legiones de psicólogos que nos estudian como a cobayas, ¿va a venir a hablarnos de lo que es ridículo o no? ¿Y, ya puestos, de “el bien y el mal” acaso?

Ridículo es, como ya le he dicho, convertir las ansias de verdad de un pueblo en un “chiste” malo, para mantenerlo en la ignorancia.

Ridículo es que, ahora que por fin estamos dejando de dormir como consumidores, para despertar como ciudadanos, se lance el mensaje de que “no se puede saber la verdad”, no sea que a alguien le dé por pensar.

Y bastante ridículo es insinuar, encima, que quienes estamos denunciando ese mensaje falso,  inteligentemente “teletransportado” a los hogares de más de 5 millones de españoles, somos los “censores”.

Todo eso es ridículo, señor Trueba. Incluso patético, fíjese. Demasiado por debajo del nivel de calidad mínimo que debe exigir una sociedad civilizada moderna. Una sociedad con la madurez suficiente como para respetarse a sí misma, y el valor necesario como para, llegado el caso, hacerse respetar. No es, ni de lejos, lo que merecen millones de personas en este país capaces de pensar ellas solitas, de analizar hechos y forjarse una opinión propia de las cosas sin su ayuda ni la mía.

Lo que no es ridículo, sino perfectamente lógico, es que este mensaje se lance, precisamente, cuando han empezado a aparecer datos y testimonios, demasiado fiables, que evidencian hechos gravísimos ocurridos antes, durante y tras el 23F. Hechos susceptibles de constituir incluso ACTOS DE TRAICIÓN AL PUEBLO ESPAÑOL y a su legítima soberanía.

Es perfectamente comprensible que ese mensaje se airee cuando, entre la gente que ha decidido dejar de callar (ahora que tanto presumimos de transparencia) se encuentran militares y ex-agentes del CESID, algunos de ellos directos impulsores de aquél informe que trató de investigar los hechos, y que acabó manipulado y, parcialmente desaparecido. Le refresco la memoria con la propia hemeroteca del diario donde ha publicado su artículo (por aquello de no mandarle a páginas “radicales”).

¿Están nerviosos usted y sus amigos, señor Trueba? Porque, vaya tela…

Son legión quienes expresan sus reticencias con marchamo de periodismo serio, investigación profunda y análisis de señales tanto conscientes como subconscientes. Si alguien tiene ganas de tomarse en serio el 23-F debería indignarse por esa cantinela, habitual en cada aniversario del golpe, que crece y crece sin unos mínimos de rigor y bien lejos de la maravillosa salud mental que propone lo confesadamente falso“.

Me sorprende que, a falta de algo mejor (¿más acorde, quizás, con su edad?), tenga que recurrir a la chiquillada simple y descolorida… Desprestigiar y ridiculizar a quienes no piensan como uno, dice mucho, no ya de la educación, edad psicológica y capacidad de respeto de una persona, sino también de su verdadera calidad como demócrata. Pero no se corte un pelo. Siga insultando a esos “chalados”, y estimulando la indignación ante sus intolerables “blasfemias”, a ver si hay suerte y se los pueden quitar de enmedio, o callarles la boca. Sí señor, ¡viva la democracia! Supongo que una sociedad de ciudadanos críticos,  capaces de afrontar y analizar las verdades como adultos, en vez de ser “protegidos” de ellas como niños, debe de ser algo así como un manicomio para usted.

Pero no se preocupe, le comprendo. Tiene que ser duro para ustedes (los “don alguien”), haber invertido tanta “pasta” en “anestesia mental” y, sin embargo, toparse de bruces con que el avance del pensamiento crítico en este país es ya imparable. Pues no se engañen: ni todo el dinero del mundo puede volver a dormir a una sociedad despierta.

Y ya que hablamos de engañar, dice usted sobre quienes se sintieron víctimas de un engaño:

Con el tiempo, celebrarán la emisión, puesto que fueron sus espectadores ideales.

En mi caso no me sentí engañado, sino manipulado y, todo sea dicho, de forma burda, paleta y “mortadelesca”. Pero espero de corazón que así sea, que lo celebremos pronto, y por todo lo alto… Y que lo hagamos porque, semejante “tiro por la culata” del régimen que usted defiende, haya servido para abrir por fin los ojos a buena parte del hipno-mediatizado pueblo español.

…es un guiño a la construcción de nuestro país, infinitamente más ambicioso que todas las reacciones airadas, las apropiaciones de la verdad y las versiones iluminadas que llevamos 33 años padeciendo.

Interesante su reflexión, señor Trueba. De ambición quizás usted y sus amigos sepan bastante más que un “don nadie”. Y también de recordar repetitivamente “la verdad” a los españoles, cada segundo que pasa, no sea que la olviden. Pero de “construir país” tengo mis dudas. Tuvieron su oportunidad, y todos sabemos a qué nos ha llevado. ¡Nunca mais!

Alomejor a esas alturas a las que ustedes se mueven se pierde un poquito la perspectiva (o el oxígeno). Pero que no le quepa duda de que el país lo construirá la gente, porque la gente es el país, y las “versiones iluminadas” por la pantalla de una caja tonta no podrán impedirlo, aún con todos los “realitys”, partidos de fútbol, farándulas o Jordis Évoles del mundo. Lo que no sé es si en ese país habrá sitio para aquellos que han traicionado, robado, vendido o parasitado al pueblo español. Eso tendrá que decidirlo también la gente, en una democracia merecedora de tal nombre.

Ah, señor Trueba… No quería olvidarme de agradecerle que nos haya explicado, a nosotros, pobres e ignorantes “don nadies” de la plebe, cómo debemos usar Twitter o Facebook. ¡Qué haríamos sin usted!:

Las redes sociales son estupendas para transmitir situaciones, sucesos, pero no para analizar sus consecuencias.

Y poco más tengo que comentar. Tan sólo recuérdele a sus amigos que a los “don nadies” ya sólo nos queda un límite… Uno que los que pretenden seguir con esto, los “tardofranquistas” de esta generación, no dudan en cruzar alegremente si beneficia a sus carteras. Pero también uno al que no se va a dejar arrastrar la nueva sociedad civil que está despertando en este país. No sin luchar. Y esa línea roja se llama DIGNIDAD.

Sin más, reciba un cordial saludo y: ¡¡Gracias por jugar con nosotros!!

Izzukay Bell

NOTA: Estos contenidos se publican bajo nuestra política de independencia.

victoria

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18 respuestas a Respuesta a David Trueba sobre #OperaciónPalace: Contar verdades

  1. Akhbar dijo:

    Estimado caballero:

    He leido la opinión del señor Trueba y he leido la suya. Considero que ambas son igual de respetables, aunque no estoy al cien por cien de acuerdo con ninguno de ustedes.

    La opinión del señor Trueba por creer que la gente será capaz de ser crítica, y menos cuando han herido su amor propio, y la suya porque creer que el señor Trueba ha dicho cosas que sólo están en su forma de ver a los que usted considera unos “don alguien”.

    En más de una ocasión he tenido la impresión (subjetivamente, obvio) de que se dirigía a alguien que realmente gobierna sobre nuestras vidas, a alguien que puede influenciar de verdad sobre este triste país, más preocupado por su orgullo (no en su totalidad) que preocupado por lo fácil que ha sido engañarle, pues esa es, en mi humilde opinión (de una doña nadie) lo que Jordi Évole ha dejado manifiesto y, lo mejor (lo que muchos no van a perdonar), es que nos ha dicho que todo era mentira. Cuántas de éstas nos han colado sin una aclaración final de que nos han estado mintiendo?

    No se engañe, no soy una fan del señor Évole, pero que el orgullo no nos ciegue.

    Es lógico enfadarse, como es lógico no hacerlo. Yo he aprendido que para bien y para mal la gente es más inocente y crédula de lo que cree. Si eso ayuda a que sean más críticos/as con la información que les llega, entonces considero que Jordi Évole ha conseguido su objetivo. De hecho considero que su opinión es una prueba más de la eficacia de su trabajo.

    Espero que mi comentario no le ofenda, ya que esa no es mi intención en absoluto.

    • Izzukay Bell dijo:

      Estimada Akhbar:

      No se preocupe por su comentario, no me ofende en absoluto. No sería coherente pretender ser demócrata y ofenderse por escuchar opiniones discrepantes. Eso sí, siempre que se hagan desde el respeto, como usted hace (no así el señor Trueba, que va a la prensa masiva a hacer valoraciones sobre la “salud mental” de la gente, etc, etc…).

      Siento que el tono de mi artículo le pueda haber parecido orgulloso y arrogante, pero así soy. Quien me trate con respeto tendrá mi respeto. Quien no lo haga no tendrá nada por mi parte, excepto en ciertos casos excepcionales… Por ejemplo, si es un “forjador” de opinión pública (como el señor Trueba) tendrá mi respuesta, y el nivel de respeto de esa respuesta será proporcional al mostrado por él (tratando de mantener unos mínimos, claro). ¿Por qué actúo así en ese caso? Pues para contrarrestar, en la medida de mis insignificantes posibilidades, el mensaje “venenoso” que ese “fabricante” de opinión esté tratando de difundir en la sociedad.

      Entiendo que pueda no compartir mi metodología, y sólo puedo decirle que obro conforme a mis principios, y en cumplimiento de lo que, éticamente, considero un deber. Pero no se ofenda o sienta mal por ese tono del artículo, porque no va precisamente dirigido a usted, o a gente como usted, que sí saben mantener el respeto hacia quienes no piensan igual.

      Soy consciente de que el señor Trueba, por sí solo, no podría cambiar mucho este país. Pero él está claramente posicionado, y forma parte de un entramado partitocrático (al que en el artículo llamo “el dragón”) que le da un inmenso “altavoz” para hacer llegar sus ideas a millones de personas (con la añadida amplificación, irreflexiva por inmediata, según él, que proporcionan las redes sociales). Por tanto, no creo estar “errando el blanco”.

      Estimada amiga, no recuerdo haber dicho nada sobre si me creí o no el documental de Évole (corríjame si me equivoco), y, me crea o no, no me parece un asunto importante (aunque hayan querido fijar la atención de la gente en eso), como dejé claro en el artículo que escribí al respecto:

      https://democraciadeverdad.wordpress.com/2014/02/25/evole-y-su-operacionpalace-sabemos-leer-entre-lineas/

      Por no repetirme, le invito a leer dicho artículo cuando tenga un rato. Puede que no comparta lo que en él digo, pero seguro que le permitirá entender qué es lo que me molesta, y lo que considero muy grave, en todo este asunto.

      Comenta usted lo siguiente:

      “Si eso ayuda a que sean más críticos/as con la información que les llega, entonces considero que Jordi Évole ha conseguido su objetivo. De hecho considero que su opinión es una prueba más de la eficacia de su trabajo.”

      En eso voy a tener que darle la razón, con toda justicia. De hecho, tengo que agradecerle a Évole que, al generar esta polémica, haya creado la oportunidad perfecta para que hagamos llegar a la gente una verdad objetiva e irrefutable sobre el 23F: Al margen de la información clasificada, ý desde hace más de un año, hay testigos y protagonistas directos de los hechos hablando y publicando datos. Y dichos datos apuntan a la posibilidad de una traición al pueblo español y su soberanía.

      Creo que cualquier persona que se sienta ciudadana considerará eso como algo grave o muy grave. Por tanto, no veo moralmente correcto que haya que esperar a que las generaciones actuales mueran para que se sepa la verdad. Eso tendría el potencial de generar una injusticia histórica gravísima e irreparable (además de, posiblemente, ridiculizar a dichas generaciones en los futuros libros de Historia).

      Y por cierto, también creo que cualquier periodista, de los que yo realmente consideraría buenos e intrépidos, no dudaría un segundo en investigar semejante “Watergate”, ni temería hacerlo.

      En fin, espero haber conseguido, no que comparta mis ideas, pero sí que comprenda mis “por qués”.

      Gracias por compartir sus pensamientos. Saludos.

  2. Antuan EZ dijo:

    Brillante amigo Izzukay, estoy de acuerdo en que David Trueba está defendiendo a su colega pero se le ve el cartón, está clarísimo. Cuando alguien defiende a su colega pues dice cosas tan graves y altamente tóxicas como Trueba. Por otro lado no estoy de acuerdo en que Évole sea un producto prefabricado como Justin Mierder, soy músico y sé de lo que hablo. En el caso del cavalín que “baila y canta” está clarísimo que lo han prefabricado para que sea una máquina de fabricar dólares (claro está que si la sociedad estuviera bien educada musicalmente no tendría ni un solo fan). Pero en el caso de Évole no creo que le hayan impuesto nada, solo se han aprovechado de su tirada mediática, no me imagino al jefe de la Sexta hablando con Jordi y diciéndole lo que puede o no puede hacer, lo que pasa es que Évole es muy listo y sabe hasta donde puede llegar y no quiere arriesgar mucho aunque diga que sí, toca temas incómodos para los políticos y gobernantes aunque sin ir más allá, eso es estupendo para el canal al que representa.

    No creo que nadie le dijera que hiciera ese reportaje, eso salió de él y su equipo que saben quién les da el pan para comer y sabían que sería del gusto de su cadena y de los espectadores.

    En conclusión opino que como dijiste en otro artículo, Évole es el claro ejemplo del enemigo del sistema utilizado por el mismo sistema, lo más grave es que creo que ni él mismo se da cuenta.

    Voy a escribir mis reflexiones sobre esto en mi blog, estoy inspirado 🙂

    Valiente tu artículo! Hay que plantarles cara y cambiar esta sociedad!

    Saludos y rock and roll!

    • Izzukay Bell dijo:

      Buenas Antuan, y gracias por esas amables palabras.

      He estado buscando lo que has escrito, pero no lo he encontrado… ¿Lo has publicao? Pásame el link si es así.

      Por cierto, yo también soy músico… A ver si echamos una charla sobre el tema en otro sitio 😉 (por no meter “offtopic” aquí).

      He estado pensando detenidamente acerca de lo que dices sobre Évole. Tu hipótesis me recuerda a la de Ana Camacho (en el programa ‘El Vórtice’), aunque no son iguales (en la tuya Évole es listo, igual que en la mía).

      En la de Ana, un jefecillo va a ver a Évole y le dice:

      – “¡Escúchame! Tengo una idea genial para que triunfes el 23F.”

      …y se lo camela de esa forma, sin que Évole se dé cuenta de nada.

      Pero el propio vídeo de Évole, donde aparece diciendo algo así como:

      – “Sé que algunos estaréis contentos, y otros me querréis matar…”.

      …demuestra que él era perfectamente consciente de se iba a liar parda. Ahora bien, ¿por qué sabía que se iba a liar? ¿Simplemente por el hecho de la broma? Para hallar la respuesta a eso se me ocurren varias opciones acumulativas entre las que podríamos escoger:

      Opción A >> Por gastarle una broma a gente que esperaba datos nuevos.

      Opción B >> Por lo anterior, y por hacerlo, tras 2 semanas de intensa promoción, con la expectación de un “Watergate”.

      Opción C >> Por todo lo anterior, y por hacerlo robando audiencia a programas que iban a tratar el tema en serio.

      Opción D >> Por todo lo anterior, y por hacer esto justo en el momento en que han empezado a hablar testigos razonablemente fiables (si no protagonistas).

      Opción E >> Por todo lo anterior y porque, además, uno de esos testigos iba a hablar precisamente en alguno de esos programas (siendo el primero de ellos que iba a aparecer en un mass media, según los datos que manejo).

      Si la hipótesis de Ana es correcta (según yo la he entendido), Évole no habría llegado más allá de C en su percepción de los hechos, mientras que su “jefecillo” tendría plena consciencia de E.

      Pero, como comentaba antes, esa es la hipótesis en la que Évole no es muy listo, y no creo que eso responda a la realidad… De primeras, un proyecto tan ambicioso, centrado en una fecha tan concreta y mediáticamente predecible, ha requerido de un serio estudio de su competencia televisiva, lo que deja claro que Évole ha llegado a C (ahí estoy con Ana). Ahora bien, ¿ha ido más allá?

      Personalmente me resisto a creer que Évole, habiendo llevado a las casas de medio país una forma políticamente incorrecta de tratar la política, no tenga el hábito de estudiar el contexto social del momento en que emite sus programas.

      Un “mass media” es una maquinaria muy delicada y cualquier “cagada” (por un error de cálculo) puede armar la de San Quintín. Y más si se están tocando temas sensibles delante de una sociedad cabreada.

      Por eso, y porque todo cuadra con el creciente revuelo que se ha montado desde que los testigos del 23F empezaron a hablar (hace algo más de un año), creo que Évole no está en C, sino en E.

      Pero bueno, es mi percepción personal… y el mundo sería muy aburrido si todos pensásemos lo mismo. Saludos.

      • Antuan EZ dijo:

        Ostia pues entonces tenemos más en común de lo que nos pensábamos! jaja La situación actual de la música solo es el reflejo de la sociedad en la que vivimos, así que desde los escenarios también seguiremos luchando por cambiar esta sociedad 🙂

        Pues eso de que el jefecillo le fuera a Évole a proponer lo del reportaje del 23F no sé si fuera así porque el propio Jordi ha dicho que la idea se les ocurrió a él y a su equipo, claro está que también podría mentir…

        Quizá no sea tan listo y lo manipulen a él también ya que le están pagando el pan de su familia…

        Busco tu correo y hablamos de música y de lo que haga falta 😉

        Saludos y adelante!
        Antuan

  3. Pingback: Respuesta a David Trueba sobre #OperaciónPalace: Contar verdades

  4. ro Que lo que Évole tenía que haber hecho es dejar la sexta y abrirse un canal de youtube… sólo desde la más absoluta ignorancia y estupidez se puede creer que con un canal de youtube con cien mil followers se puede poner contra las cuerdas durante 5 min. a todo un pez gordo del gobierno valenciano como Cotino o sentarte una hora con Julian Assange y que lo vean millones de personas… cuánta zarandaja hay que leer…

    • Izzukay Bell dijo:

      Hola Alejandro.

      Y dime… ¿De qué sirve que pueda entrevistar a Julian Assange, o al Papa, si está sometido al dictado de los que le pagan? ¿De qué sirve que lo vean millones de personas si van a ver una mentira, una media verdad, o un chiste? ¿De qué le sirve ser “periodista” si trabaja para “la Pepsi del sistema”?

      Desde luego, como “youtuber” (y te recuerdo que sólo fue un ejemplo, el puede permitirse mucho más que eso, y ser realmente independiente) en España no le iba a faltar gente para entrevistar, ni gente que le siguiera, con la reputación que se había construído. Y dudo que tampoco en el mundo le faltara. Lo logra gente de medios alternativos (que “nadie” conoce, pero que también existen, como Teruel) sin medio euro de presupuesto. Pero claro, hay que saber de lo que se habla para evitar escribir “zarandajas”.

      No creo ser el único que conozca a “youtubers” que viven de su canal (y muy bien). Alguno incluso ha dado el salto a la tele. Pues fíjate, Évole ya estaba arriba, no tenía que “escalar”, lo tenía todo “a huevo” para montar, no ya un canal de Youtube, sino su propia ‘Evole TV’ si hubiese querido (y llevo una década trabajando en programación de redes audiovisuales, por lo que creo saber de lo que hablo).

      Podría haberse llevado al grueso de su audiencia sin problemas, y haber revolucionado el periodismo español con investigaciones valientes no politizadas. Pero parece que, en el mejor de los casos, ha optado por la seguridad frente al valor y la independencia, y, posiblemente, ha perdido la “oportunidad de su vida” periodística.

      Por favor, te agradecería que intentes utilizar una forma de expresarte menos visceral y más racional (en sintonía con el resto de participantes).

      Saludos y gracias por tu comentario.

  5. Hank dijo:

    Me ha parecido un artículo chusquero, escrito desde el resentimiento.
    Poco serio vamos.

    Todavía no entiendo el pollo que se ha montado con el programa de évole.
    Decía claramente que era la historia contada a través de una mentira.
    Yo sabía que estaba viendo una ficción, como el documental de kubrick del alunizaje, pero me lo tragué con patatas.
    Me encantó.

    Me pregunto qué habría dicho el arriba firmante sobre la guerra de los mundos de Welles, probablemente algo parecido.

    Supongo que los que trabajamos en el medio audiovisual lo sabemos apreciar mejor, como el experimento televisivo que fue.
    Tv fresca en un pais en el la tv está acartonada. Bravo!

    La gente que ataca con furia lo que no entiende suele cojear de algún pie o simplemente es una cuestión de orgullo, en ese caso creo que debería dejar esto a personas más objetivas y capaces.

    • Izzukay Bell dijo:

      Hola Hank.

      Tienes razón, es un artículo escrito desde el resentimiento, en la segunda acepción del término que nos ofrece la RAE respecto al término “resentirse”: “Tener sentimiento, pesar o enojo por algo”.

      En mi caso es claro enojo, y las razones no tienen nada que ver con trabajar en el mundillo audiovisual (yo también lo hago, y desde hace un par de décadas, cuando finalicé mis estudios al respecto). Y también me muevo en el mundillo musical, aunque eso es algo que no se requiere para saber por qué no se puede comparar a Justin Bieber con Paco de Lucía (al que aprovecho para recordar y saludar con cariño allá donde esté).

      Como veo que no has entendido ni mi artículo, ni mi enojo, ni mis motivos, te invito a repasar la respuesta que le di a la lectora Akhbar, así como este artículo, donde inicialmente lo dejé todo muy claro:

      https://democraciadeverdad.wordpress.com/2014/02/25/evole-y-su-operacionpalace-sabemos-leer-entre-lineas/

      Espero que te ayude a entender “el pollo”, y a comprender que el motivo de mi enojo (y el de muchos otros) no tiene nada que ver con experimentos audiovisuales, sino con otras cosas más graves para cualquiera que sea capaz de ver, aunque sea un poquito, por debajo de esa superfície en la que quieren que fijemos nuestra atención.

      Gracias por compartir tu opinión. Saludos.

    • Suscribo lo dicho por ti, saludos

    • Suscribo lo dicho por ti, saludos (creo que el otro comentario lo equivoque).

  6. asuncion dijo:

    Pues a mi me parece que el Sr. Evole, por lo menos a tenido la decencia de decirnos que era una ficcion, al contrario que el partido popular, que una vez que ha conseguido el ranquin de pantalla, no solo no nos ha dicho que su programa electoral era una ficcion, sino que ademas se esta aprovechando del seguimiento que se le brindo a su guion

    • Izzukay Bell dijo:

      Hola Asunción.

      Yo creo que la diferencia reside en que ya casi todos esperamos que un partido nos traicione, una vez que ha conseguido nuestro voto. Pero en el caso de Évole, pese a las evidentes limitaciones que tiene trabajar para un medio en manos de la derecha, la gente aún confiaba… Confiaba en que se comportase como un periodista (no un “Orson Welles”) en un tema tan delicado e importante como el 23F, el hecho histórico que se ha usado hasta la saciedad para legitimar este régimen que hoy roba, engaña y reprime a su propio pueblo.

      Gracias por participar con tu comentario. Saludos.

  7. oriol dijo:

    que exagerado.. yo estoy de acuerdo con trueba y de acuerdo con quitarle hierro al asunto. Quién no sabe que la tv es pasatiempo? quien no sabe de los intereses de los canales hacia las audiencias? Que estamos descubriendo la sopa de ajo, señor Izzukay Bell? creías antes del programa que el Evole te sacaría de la crisis? estas enfadado, pero creo que confundes el blanco de tu ira

    • Izzukay Bell dijo:

      Hola Oriol.

      Me parece muy bien que estés de acuerdo con el señor Trueba, aunque lamento discrepar en, prácticamente, todo lo que dices.

      No me parece exagerado indignarse por el hecho de que se haya manipulado al pueblo español (además, de una forma tan clara), o por el hecho de que se invite a la gente a no pensar, difundiendo el mensaje de que no puede saberse la verdad justo cuando desde hace más de un año están apareciendo datos y testimonios de alta fiabilidad. De otras “perlas”, como erigirse en “psiquiatra de masas” para valorar la salud mental de la gente en un ‘mass media’, mejor no haré comentarios.

      La TV no es un pasatiempo señor Oriol, aunque en países mediáticamente tercermundistas (y no quiero señalar) lo parezca. La TV es un medio de comunicación, una herramienta que, como cualquier otra, puede usarse para el bien y para el mal.

      Por ejemplo, puede usarse para estimular el pensamiento crítico de los ciudadanos y ofrecerles los hechos objetivamente (sin marginar, ridiculizar o acallar cualquier opinión al respecto), de modo que cada persona tenga datos e información suficiente como para pensar y sacar sus propias conclusiones (y no que otros lo hagan por ella).

      De hecho, ese papel de la TV (y de los medios en general, el llamado cuarto poder), es pieza fundamental de cualquier sistema que quiera asemejarse mínimamente a una democracia.

      Pero cuando se usan los medios como “policía mental”, la cosa cambia, y mucho, viniendo a confirmar (una prueba más entre tantas otras) lo que tanta gente en este país ya sabe: que no vivimos en una democracia, sino bajo los dictados de una oligarquía “disfrazada” cuya fuerza reside, en gran parte, en un complejo mediático-político capaz de “bombardear” millones de cerebros por segundo, las 24 horas del día.

      Por tanto no veo por ningún lado “sopa de ajo” (gracias por la idea, ya sé qué cenaré mañana 😉 ), ni, como le dije a Akhbar, creo en absoluto haber “errado el blanco”.

      Gracias por opinar. Saludos.

  8. Ryan dijo:

    Empiezo diciendo que el programa de Evolé no me ha indignado ni defraudado. Y es que lo que buscaba al verlo no era la verdad oculta sobre el 23F, era simple entretenimiento. Ya hemos vistos muchos programas de Evolé para saber qué nos vamos a encontrar en ellos.

    Y es que además, no tengo verdadero interés en saber qué o quienes hicieron trampa en aquellas fechas. Sé que los que tenían el poder hicieron y deshicieron a su antojo y según su propio interés, como en casi todos los casos. Y aunque aquellos hechos influyeran en lo que hoy tenemos, lo que de verdad nos afecta y por lo que tenemos que luchar es por mejorar la situación actual. Por nosotros y por los que nos seguirán.

    • Izzukay Bell dijo:

      Hola Ryan.

      Entiendo que no buscaras otra cosa que entretenimiento… Pero quizás tú entiendas también que mucha gente contribuyó al importante pico de audiencia (¿money?) que tuvo La Sexta esa noche, esperando asistir a un ejercicio de periodismo, que es lo que se espera de alguien que se autodeclara “periodista”. Y más aún después de estar inflando la expectación de la gente durante dos semanas, como si se fuese a desvelar un “Watergate”. Para los adalides del neoliberalismo “todo vale”… pero va a ser que no.

      Respecto a lo que comentas sobre que los poderosos siempre hicieron o deshicieron a su antojo… Pues sí, cierto. Pero también antes quemaban a la gente en hogueras, y lo hemos superado ¿no? Pues alomejor va siendo hora de que entremos en el nuevo milenio, pero de verdad (más allá de los calendarios, de lo meramente cronológico), y empecemos a madurar como sociedad y a superar cosas propias de otras edades.

      Entiendo el argumento de “hay cosas prioritarias por las que luchar ahora”. Pero, al contrario que nuestro enemigo, quienes trabajamos y luchamos contra este sistema no tenemos grandes recursos que nos permitan hacer todo lo que quisiéramos hacer. Nos vemos obligados a elegir y a “especializarnos” en algo acorde con nuestras posibilidades. En el caso de este blog, desde hace más de un año estamos investigando el tema de La Transición, y siguiendo con interés las nuevas informaciones y testimonios que sobre el 23F están apareciendo. ¿Por qué? Pues porque es el principio de esta historia, cimentada sobre hechos tan importantes como el 23F sobre los cuáles ha construído toda su “mitología” este régimen.

      ¿Y qué importa eso hoy? Ya lo dijo Cela: “No es lo mismo estar jodido que estar jodiendo.” Y sería muy fuerte que todo lo que están sufriendo los ciudadanos hoy no sólo sea injusto, sino también ilegítimo (si no ilegal) al basarse en una traición histórica al pueblo español.¿Merecen morir las generaciones actuales sin saber la verdad, sin conocer de dónde viene todo lo que está pasando? Porque si resulta que la cosa empezó mal, no es de extrañar que estemos fatal. Y si hay culpables, lógicamente, tendrán que pagar en vida de sus víctimas, como es de justicia.

      Como ves, considero el 23F como algo que “nos afecta de verdad”… Sí, es un hecho pasado, pero de un pasado muy reciente que legitima directamente al presente. Y un hecho cuyos presuntos autores materiales viven, no sólo en la impunidad, sino entre principescos privilegios (mientras otros se suicidan al no soportar ver a sus hijos pasar hambre un día más).

      En cualquier caso, el hecho de que “los de arriba” se pongan tan “nerviosos” frente a los “locos” que quieren saber la verdad, me parece en sí mismo un grave elemento de sospecha (¿Ladran, luego cabalgamos?).

      Gracias por comentar. Saludos.

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